17/12/2025
OPINION: El mayor miedo del ser humano
Fotografía: Emiliano Reyna, Facultad de Psicología UMM

El mayor miedo del ser humano

“La emoción más antigua y fuerte de la humanidad es el miedo, y el tipo de miedo más antiguo y fuerte es el miedo a lo desconocido”. H.P.Lovecraft.

Usualmente cuando hablamos del miedo, podemos recordar nuestros miedos mas personales, como a los insectos, a la oscuridad, muñecas, payasos, agujas, etc., El miedo, activa una respuesta biológica de supervivencia, estos tipos de miedos, los categorizo como secundarios, ya que no naces con ellos, lo vas aprendiendo conforme a tus experiencias o actos que los impliquen.

Pero existen (a mi consideración) 4 que son primordiales, a lo desconocido, el cual lovecraft siempre se esmero a retratar en sus libros, llevándolo más allá, pero siempre ante la misma constante; el miedo a la oscuridad, nacido para protegernos, desde que los primeros humanos pidieron caminar en la tierra, el miedo a la soledad, uno bastante abstracto ya que llega a ser hasta cierto punto contradictorio en nuestra naturaleza, al ser, seres sociales, y por último, miedo a la muerte, que para mí, sería el miedo más fuerte que el ser humano pueda sentir a lo largo de su vida, y cada uno de ellos puede coexistir con el otro, creando mas tipos de miedo, como el de la oscuridad y lo desconocido, puede originar talasofobia, en sus profundas aguas tan densas que ni la luz del sol se atreve a atravesar, o al espacio, en el que podrían entrar las 4 antes mencionadas.

Aunque para mi existe uno aun mayor, que explica cada una de las antes mencionadas, y que, para mí, es el verdadero miedo del ser humano.

El miedo a lo incontrolable

Y aunque pueda llegar a sonar algo anticlimático, realmente, tiene todo el sentido del mundo que lo sea, no podemos tener control sobre la muerte, aunque tratemos de evitarla constantemente con diversos avances médicos y científicos, es algo que al final del día se muestra inevitable, a la oscuridad tampoco podemos controlarla, aunque prendamos una bombilla, o el sol salga cada mañana, siempre se encontrara ahí, la soledad, aunque pueda ser evitable, el sentir jamás lo será, a pesar de estar rodeado de personas, uno se puede sentir tan vacío como se lo permita ser, y en cuanto a lo desconocido, es simple, como le puede dejar de temer, a algo que no conoces.

El ser humano teme aquello que no puede dominar, aquello que se escapa de su comprensión o de sus manos, incluso cuando intenta racionalizarlo o disfrazarlo de otras emociones. Y quizá reconocer esto no elimine el miedo, pero sí nos permite mirarlo de frente: entender que temer es parte de nuestra esencia, y que vivir implica aceptar que no todo puede ser previsto, explicado o contenido. Tal vez el verdadero acto de valentía no sea vencer nuestros miedos, sino aprender a convivir con ellos, aun sabiendo que nunca tendremos el control absoluto que tanto anhelamos.

Y eso esta bien, por que al final, eso también pasara…